Inicio > Enigmas y Misterios > EN BUSCA DE LA ATLÁNTIDA

EN BUSCA DE LA ATLÁNTIDA

EN BUSCA DE LA ATLÁNTIDA
1
Por Ana Débora Goldstern
La Atlántida es introducida oficialmente en la historia, a través de la mano de Platón. El Timeo y el Critias es el primer dato concreto que tenemos acerca de esta civilización. En esos diálogos, el filósofo ateniense narra la vida de los atlantes, poderosos guerreros y magníficos arquitectos, que no obstante elevarse en superioridad y grandeza, sucumben ante un violento cataclismo marítimo que los borra para siempre de la faz de la tierra.
Este relato que data del año 335 a.C., ha despertado desde su concepción las más diversas opiniones. Desde entonces la fascinación por la Atlántida no ha cesado de crecer. Objeto de miles de artículos periodísticos, libros, ensayos, documentales, y hasta páginas de Internet, encontramos que la Atlántida, está más actual que nunca.
El escribir acerca de la Atlántida siempre es un reto para cualquier investigador. Muchas teorías se han formulado en el intento de probar su existencia, pero la comunidad científica ha rechazado la mayoría de estas aseveraciones, argumentando, no sin razón, la falta de evidencias más serias. Hasta la fecha, se ha fracasado en encontrar algún vestigio arqueológico o documental, que testifiquen en favor de la Leyenda.
Partiendo de estas premisas, propongo al lector una búsqueda más intensa, tratando de desentrañar el rompecabezas.

PLATÓN
Si no hubiera sido por Platón, Atlántida seguiría adormecida en las tinieblas del tiempo. El rescate de su memoria no fue producto del azar. La hora había llegado y Atlántida tenía que salir nuevamente a la superficie. La información impartida por este maestro, venía directamente de los templos sacerdotales egipcios, y, a pesar de que la narración fue adornada en forma de leyenda, había oculta demasiada verdad. Pero Platón era un iniciado en los misterios antiguos, que no podía dar a conocimiento del profano la Atlántida real.
El relato transmitido en el Timeo, cuenta que Critias rememora la historia de la Atlántida por datos impartidos de su abuelo, cuyo padre oyó el relato de labios de Solón, uno de los sabios de Grecia, que en su estancia en Egipto obtuvo la confidencia de un sacerdote del Templo de Sais.
“…Si, Solón, hubo un tiempo, ante de la más grande destrucción por la aguas, donde la ciudad que hoy es de los atenienses era, de todas, la mejor para la guerra (…). En ese tiempo se podía pasar por este mar. Había una isla delante de este pasaje que ustedes llaman las Columnas de Hércules (…). Ahora bien, en esta isla Atlántida, sus reyes habían formado un gran y maravilloso imperio. (…). Esta potencia, habiendo concentrado todas sus fuerzas, emprendió de un solo impulso, la  dominación de vuestro territorio y del vuestro, y de todos los que se encuentran de este lado del estrecho, Fue entonces, oh Solón, que el poderío de vuestra ciudad hizo estallar a los ojos de todos su heroísmo y su energía. Porque la venció por sobre todas por su fuerza moral y por el arte militar. (…). Pero, en el tiempo que siguió hubo terremotos espantosos y cataclismos. En un solo día y una noche terrible, todo vuestro ejército fue tragado de una sola vez por la tierra, y, así mismo, la isla Atlántida se sumió en el mar y desapreció. Es por esto que aún hoy en día, este océano es difícil e inexplorable por el obstáculo del fondo fangoso, y muy bajo que la isla al hundirse depositó…”

En este pequeño extracto del relato de Platón, varios puntos surgen. Ante todo la Atlántida es presentada como un pueblo guerrero que en lucha con los atenienses son derrotados. Finalmente se hace referencia a la terrible destrucción de la que fueron víctimas, con la observación del sacerdote de Sais acerca de porque el Océano (Atlántico), se ha vuelto un tanto intransitable. Esta última línea es un puente que seguramente el lector relacionará con el famoso Triángulo de las Bermudas. Pero ese, es otro tema.
Hablar de la Atlántida le costó a Platón cierto descrédito entre sus pares. Aristóteles, por ejemplo, lo acusó de haber inventado una fábula. Sin duda el sabio había profanado un secreto muy resguardado en los altos círculos de la época que no perdonaron su infidencia.
El sabio sólo reveló una parte de la historia. La Atlántida es mucho más que Poseidonia. Ya se verá porque.
EVIDENCIAS HISTÓRICAS
El mayor obstáculo que atraviesa el investigador en cuanto Atlántida, es la escasa, por no decir nula, fuentes de documentación que atestigüen sobre su existencia. Hasta el momento ningún hallazgo ha confirmado la Leyenda. Infructuosos han resultados las búsquedas realizadas para encontrar sus huellas. Pero contamos con varias pistas que bien valen la pena…
“…En las excavaciones efectuadas por Wooley en la antigua Caldea, en 1927, se extrajo de la tumba del rey de Ur un cofre que contenía joyas y planchas con inscripciones. Actualmente se halla en poder de los Servicios Secretos Norteamericanos. Contenía preciosos talismanes procedentes de los atlantes, quienes, a su vez, los habían heredado de unos hermanos lejanos de las estrellas. Según los documentos hallados en un segundo cofre de la misma procedencia en el Alto Egipto se encontraba el hipogeo de los reyes atlantes, con la explicación y el itinerario, amén de un plano de las tumbas agrupadas de los treinta últimos reyes. El punto exacto estaba situado camino entre Assuán y el oasis al oeste del desierto…” (R.Gau. Tip. Hispano-Arábiga, Tánger).
Si esta noticia pudiera alguna vez ser confirmada, causaría un gran dolor de cabeza en más de un círculo científico. No es raro especular porque este tipo de información se mantiene en secreto. Erich Von Däineken lo entendió así cuando dijo: “…Queda por averiguar si el mundo contemporáneo está dispuesto a divulgar los secretos de un pasado lejano, susceptibles de trastornar el hermoso orden  problemático que se exhibe como verdad científica a los ojos de los profanos …” Y la respuesta a este dilema es que aún no.
Una segunda pista atlante proviene de las Piedras de Ica -Perú- , que en anteriores oportunidades ya hemos comentado. En el Museo del Doctor Cabrera el visitante encontrará grabada en una de sus piedras, un mapa que muestra la constitución de los continentes en esa época remota. Aquí no solo se da testimonio de la existencia deAtlántida, sino que a su lado aparece otro continente cuestionado por historiadores, Lemuria. La comunidad científica sigue dando la espalda a la Biblioteca Gliptolítica, dando muestras de una absoluta ceguera intelectual. Pero las evidencias están allí, hasta para molestar a los ojos incrédulos.

Piedra de los Continentes (1)

Quién también armó revuelo con la Atlántida fue Paul Schliemann, nieto del famoso descubridor de las ruinas de Troya (Henry Schilemann). Este último habría encontrado una copa de bronce en la cámara llamada el Tesoro de Príamo. Es un vaso de noble forma pero con claras diferencias de diseño con las copas de la misma época procedentes de los diversos lugares del mediterráneo. Y en esta copa aparece grabado en caracteres fenicios el siguiente texto: “DEL REY CRONOS DE LA ATLÁNTIDA“. Pero en este caso hay enormes contradicciones acerca de la veracidad de hallazgo. Algunos piensan que Paul Schilemann intentó ganar fama a costa de su famoso abuelo. Después de todo quién encuentre la Atlántida se transformará en el mayor descubridor de todos los tiempos, y hay muchos aspirantes deseosos de alcanzar tal trofeo.
Un explorador que dejo constancia de su acercamiento a la Atlántida fue P.H.Fawcett. Aunque la historia que vamos a relatar suene un tanto extraña, y por momentos hasta fantástica, no debe ser fácilmente desdeñada. Como Teseo con el Hilo de Ariadna en Laberinto del Minotauro, Fawcett, señala una huella a seguir muy importante. Veamos …
“…Tengo en mi poder una imagen de cerca de diez pulgadas de alto, esculpida en un trozo de basalto negro. Representa una figura con una placa en el pecho, sobre la cual hay tallados un gran número de caracteres; y alrededor de las caderas tiene una banda tallada en forma similar. Me la dio Sir Rider Haggard quién la obtuvo en Brasil, y yo creo firmemente que procede de una de las ciudades perdidas. Existe una propiedad particular en esta imagen de piedra, que experimentan todos cuantos la sostienen en sus manos: es como si una corriente eléctrica le subiera a uno por el brazo, y tan fuerte es el choque, que muchas personas se ven obligadas a dejarla prontamente en su sitio. Ignoro por que ocurre esto …”

Estatua del Sacerdote (2)

En cierto pasaje del relato, se alude a la utilización de la Psicometría, como sistema para obtener mayores datos acerca de la estatua. Con este método, basado en el principio de la existencia de una memoria que registra las actividades de cualquier objeto material, Fawcett, acude a un psicómetro (intérprete y sensitivo).
“… Veo un continente grande, de forma irregular, extendiéndose desde la costa norte de Africa hasta Sudamérica. Numerosas montañas existen sobre su superficie; de vez en cuando un volcán parece estar a punto de ser erupción. //…” Procesiones de seres que parecen sacerdotes entran en estos templos y salen de ellos, y un alto dignatario o jefe usa una placa en el pecho semejante a la que tiene la figura que en estos momentos sostengo en mis manos. Esta oscuro dentro de los templos, pero sobre el altar veo la representación de un gran ojo. Los sacerdotes hacen invocaciones a este ojo y todo el ritual parece ser de naturaleza oculta, unido a un sistema de sacrificios, pero no puedo ver si se trata de víctimas o animales…” // “…La numerosa población de las ciudades occidentales parece dividirse en tres clases: la jerarquía o grupo dominante con monarca hereditario, la clase media y los pobres esclavos. Esta gente es dueña absoluta del mundo y mucho de ellos practican la magia negra de forma alarmante…// “… Entonces veo volcanes en violenta erupción, lanzando lava llameante por sus laderas, y toda la tierra tiembla con terrible estruendo…”  // “… La voz dice: ¡La sentencia de Atlanta será el destino de todos los que pretenden alcanzar el poder divino!. No puedo obtener la fecha exacta de la catástrofe, pero fue muy anterior al esplendor de Egipto, y ya ha sido olvidada, excepto quizá, en mitos. En cuanto a la imagen, tiene poder maléfico sobre los que no están en afinidad con ella; aún más diría que es peligrosa reírse de ella …”

En forma muy sugestiva el coronel Fawcett comenta …
“… En todo caso, cualquiera que sea su historia, yo la miro como una posible llave que descubra el secreto de la Ciudad Perdida,1y cuando empiece su búsqueda su imagen me acompañará. La conexión de Atlanta con regiones de lo que es actualmente Brasil no debe ser mirada despreciativamente, y el creer en ello, con confirmación científica o sin ella, depara explicaciones para muchos problemas que de otra manera serían misterios insondables …”
Como sabemos el coronel P.H.Fawcett se extravió con su expedición en las insondables selvas del Amazonas en busca de la Ciudad  Perdida.
Brasil encierra hoy en día muchos enigmas. Su impenetrable geografía selvática es un obstáculo para investigadores y arqueólogos. Muchas vidas se han perdido en el intento de explorar en forma más profunda el vasto territorio. Hay rumores de construcciones piramidales avistadas por pilotos comerciales, y de extrañas inscripciones de caracteres desconocidos, observadas dentro de cuevas subterráneas.
Conspiran en contra las tribus caníbales que aun subsisten en el país, de las cuales, una gran mayoría no registra contacto con hombre blanco alguno. Sumado a ello, no podemos olvidar los problemas de orden político y social, que impiden mayores avances en el tema. En cuanto a una posible conexión atlante, el futuro dirá.
Platón fue el primero en bautizar a este continente antediluviano como Atlántida, en referencia al Océano que en ese entonces la cobijó. Pero Platón, como ya se mencionó, era un iniciado, y por ello guardó en secreto el verdadero nombre de la Atlántida.
Helena Petrovna Blavatsky fundadora de la Teosofía -de la cual profundizaremos en el capítulo siguiente-, reafirma nuestras sospechas …
“… Muchas veces se menciona a la Atlántida bajo otro nombre, desconocido de nuestros comentadores. El poder de los nombres es grande y ha sido conocido desde que los Maestros Divinos instruyeron a los primeros hombres. Y cómo Solón lo había estudiado, tradujo los nombres Atlantes por nombres inventados por él mismo …”

Escribe la autora en su obra la Doctrina Secreta, que los iniciados no debían revelar secretos a los profanos, por las consecuencias que sus actos podrían acarrear.
“… Quizás hubiera otra causa para esto. Para los que sabían que había más de una clave para el simbolismo Teogónico, era un error el haberlo expresado en un lenguaje tan crudo y engañoso. Pues si el filósofo ilustrado y el sabio podía discernir el meollo de la sabiduría bajo la grosera corteza del fruto, y sabía que este escondía las más grandes leyes y verdades de la naturaleza psíquica y física, así como del origen de todas las cosas; no ha sí el profano no iniciado. Para éste la letra muerta  era la religión; la interpretación sacrilegio. Y esta letra muerta no podía edificarle , ni hacerle más perfecto, al ver que semejante ejemplo le era dado por sus Dioses. // “…Platón la acepta como tal, y expone tantas de sus verdades como su juramentos se lo permitían …”

Y agrega que …
“… Esto era también conocido de los sacerdotes egipcios y del mismo Platón; impidiendo que fuese conocida toda la verdad bajo juramento solemne de guardar secreto, que se extendió hasta los misterios del Neoplatonismo. Tan secreto era el conocimiento de la última isla de la Atlántida, en verdad-a causa de los poderes sobrehumanos que poseían sus habitantes, los últimos descendientes de los Dioses o Reyes Divinos, según se creía-que el divulgar su situación y existencia era castigada con la muerte…”

La Historia no registra su nombre. Se niega hasta su existencia. Y entendemos porque. El velo que pesa sobre ella es tan grande, que no hace más que alimentar nuestra búsqueda. Quién persiga sus huellas debe agilizar los sentidos y estar siempre alerta a los indicios de su presencia.

  • La evolución simultánea de siete Grupos Humanos en siete distintas partes de nuestro globo.
  • El nacimiento del cuerpo astral ante del físico, siendo el primero un modelo del último
  • Y que el hombre en esta Ronda, precedió a todos los mamíferos-incluso los antropoides-en el reino animal. (clara alusión a Darwin, y su controvertida teoría).
En lo tocante a la Atlántida, Estancias de Dzyan alude a ella como el Continente que cobijó en su seno a la Cuarta Raza, lugar, donde el hombre conquistó progresos inigualables en el campo intelectual y tecnológico -a la postrer causante de su ruina-.
Sitúa a esta raza principando su evolución a finales de la era Secundaria y alcanzando su total esplendor en la época Terciaria. Atlántida  habría dominado Europa, Africa y gran parte de Asia.
¿Humanos en los finales de la Etapa Secundaria?, sí, y anterior a la Atlántida, Estancias de Dzyan menciona a otro continente también tenido como mito: Lemuria. Pero ese es otro asunto.
Entre otros detalles, aclara ciertos misterios, que siempre han desvelado a los investigadores atlantes. O si se prefiere, amplia las dudas. Veamos estos puntos …
1. ¿Son los Atlantes hijos de las estrellas?.
Los Grandes Chohans (Señores) llamaron a los señores de la Luna, de los cuerpos aéreos: producid hombres (les dijieron), hombres de vuestra naturaleza. Dadles las formas internas (Almas). Ella (la Tierra) construirá vestiduras externas (cuerpos). Macho y hembras serán. Señores de la llama también …
Estos señores de la Luna son conocidos en la India con el nombre de Pitris o Antecesores Lunares.

2. Físicamente los atlantes son del tipo gigante, y presentados como poseedores de poderes sobrehumanos, según acota Blavatsky en la Doctrina Secreta.
” … que siendo de otra raza (producida sexualmente, pero de padres divinos) nacieron con una vista que penetraba todas las cosas ocultas, y que era independiente, tanto de la distancia como de los obstáculos materiales. En resumen, fueron la Cuarta Raza de hombres mencionada en el Popol Vuh, cuya vista era ilimitada y que conocían todas las cosas a la vez … “
Esta vista ilimitada está íntimamente relacionada con el Tercer Ojo, que según especialistas en la actualidad correspondería a la Glándula Pinal,
” … En aquellos prinitivos tiempos de los machos-hembras (hermafroditas), había criaturas humanas con cuatro brazos; con una cabeza, pero con tres ojos. Podían ver por delante y por detrás. Un Kalpa más tarde (después de la separación de los sexos) habiendo caído los hombres en la materia, su visión espiritual se nubló; y, a la par, el Tercer Ojo principió a perder su poder … Cuando la Cuarta (Raza) llegó a la mitad de su carrera, la Visión interna tuvo que ser despertada y adquirida por estimulantes artificiales, cuyo procedimiento conocían los antiguos Sabios … Del mismo modo el Tercer Ojo, petrificándose gradualmente pronto desapareció …”

3. Otro detalle refiere a la famosa lucha entre el Bien y el Mal, o como se presenta aquí, el Sendero de la Derecha, contra el Sendero de la Izquierda. La animalidad (Hechicería o Magia Negra) en combate contra la evolución espiritual del hombre (Magia Blanca). Toda la diversidad religiosa que ahora conocemos habría principado en este Continente.
” … Entonces la Tercera y Cuarta crecieron en orgullo. ” Somos los reyes; somos los Dioses…”// ” … Construyeron ellos templos para el cuerpo humano. Rendían culto a varón y hembra. Entonces el Tercer Ojo cesó de funcionar …”

Blavatsky comenta que …

“… Los primeros Atlantes, nacidos en el Continente Lemur, se separaron desde sus primeras tribus en buenos y en malos; en los que adoraban al Espíritu invisible de la Naturaleza, cuyo rayo siente el hombre en sí mismo, o en Panteístas, y en los que rendían culto fanático a los Espíritus de la Tierra, los Poderes Antropomórficos, cósmicos y tenebrosos, con quienes se aliaron …// “… Tal fue el origen secreto y misteriosos de todas las subsiguientes y modernas religiones …”

4. Otro hallazgo revelado en las Estancias de Dzyan es el aspecto tecnológico. Los progresos alcanzados habrían sido altos, aunque el empleo de tales logros no fuera siempre pacífico …
” … Y el Gran Rey de la Faz resplandeciente, el jefe de todos los de faz amarilla se entristeció al ver los pecados de los de faz negra. Envió él sus vehículos aéreos (Vimanas) a todos los jefes hermanos (jefes de otras naciones y tribus) diciendo: Preparaos. Alzaos vosotros, hombres de la Buena Ley y cruzad la tierra mientras esté (aún) seca. Los señores de la Tempestad se aproximan. Sus carros se aproximan a la Tierra. Solamente una noche y dos días más vivirán los Señores de la Oscura Faz (los Hechiceros) en esta tierra paciente. Está ella condenada y tiene que hundirse con ella. Los señores inferiores de los Fuegos (los Gnomos y los Elementales del Fuego) están preparando sus Agnyastras mágicas (armas de fuego construídas por medio de la Magia). Pero los Señores de mirada Tenebrosa (Mal Ojo) son más fuerte que ellos (los Elementales), y estos son los esclavos de los poderosos. Están ellos versados en el Astra Vidya (el conocimiento mágico más elevado). Venid y usad los vuestros (esto es, vuestros poderes mágicos, para contrarrestrar los de los Hechiceros). Que los Señores de la Faz Resplandeciente (los Adeptos de la Magia Blanca) hagan que los Vimanas de los Señores de la Oscura Faz pasen a sus manos (o posesión), a fin de que ninguno (de los Hechiceros) pueda escapar por sus medios de las aguas, evitar la Vara de Los Cuatro (Deidades Kármicas) y salvar a sus perversos (ecuaces o pueblos) …”

Y para despejar dudas Blavatsky escribe,

“… De la Cuarta Raza es de donde los arios primitivos adquirieron su conocimiento del conjunto de cosas maravillosas (de) el Sabha y Mayasabha (asamblea de aquellos versados por Maya el arquitecto). De ellos aprendieron la Aeronáutica, la Vimana Vidya, el conocimiento de volar en vehículos aéreos, y por tanto sus grandes conocimientos de metereografía y meteorología. De ellos también heredaron los arios su más valiosa ciencia de las virtudes ocultas de sus piedras preciosas, y otra de la Alquimia, la Minerología, Geología, Física y Astronomía…”
Como no podía faltar, el Diluvio o Cataclismo que hundió para siempre la Atlántida, ocupa un lugar de privilegio en las Estancias. Pero la sumersión del Cuarto Continente no sólo se debió a causas planetarias, sino que, vino acompañada de un declinamiento espiritual.

“… Llovieron estrellas (meteoros) sobre las Tierras de las Faces Negras; pero ellos dormían los animales parlantes (los vigilantes mágicos) se estuvieron quedos. Los Señores inferiores esperaban órdenes, pero estan no llegaron, porque sus amos dormían. Las aguas se elevaron, y cubrieron los valles desde un extremo a otro de la Tierra. Las Tierras altas quedaron, el fondo de la Tierra (la tierra de las Antípodas) permaneció seco. Allí moraban los que escaparon; los hombres de las Faces Amarillas y de mirada recta (la gente sincera y franca). Cuando los señores de la Fax Oscura se despertaron y pensaron en sus Vimanas (vehículos aéreos) a fin de huir de las aguas, no las encontraron. Del mismo modo que una serpiente dragón desenvuelve lentamente sus anillos, así los Hijos de los Hombres conducidos por los Hijos de la Sabiduría, desdoblaban sus pliegues, y esparciéndose se extendieron como una corriente veloz de dulces agua… muchos de entre ellos de corazón débil perecieron en el camino. Pero la mayor parte se salvaron…”
Blavatsky menciona que,

” … La sumersión de la gran Atlántida es la más interesante. Ese es el cataclismo del cual los anales antiguos, tales como el Libro de Enoch, dicen: “los extremos de la Tierra se aflojaron”, y sobre la cual se han construido las Leyendas y alegorías de Vaivasvata, Xisusthros, Noé, Deucalión // El Cataclismo que destruyó al Cuarto Continente, fue ocasionado por disturbios sucesivos de la rotación del eje. Principió durante los primeros períodos Terciarios, y continuando durante largas edades, se llevó los últimos vestigios de la Atlántida, con la excepción, quizás, de Ceilán y una pequeña parte de loa que ahora es Africa. Cambió él la faz del globo, sin que haya quedado memoria alguna de sus florecientes continentes e islas, de su civilización y ciencias, en los anales de la historia, excepto en los anales Sagrados del Oriente…”

Hasta aquí las Estancias de Dzyan

Unas cuantas reflexiones sobre lo visto.

Piense el lector, que la autora de la Doctrina Secreta escribió esta obra a fines del Siglo XIX. En el momento de su publicación estos escritos armaron un gran revuelo, sobre todo en Europa, iniciando una polémica que aún perdura. En la actualidad no existen análisis más detallado sobre el manuscrito, teniéndose a éste como un producto hindú de viejas tradiciones y leyendas. Pero, irónicamente, la India considera a los señores de Dzyan como aquellos que vinieron de las Estrellas.
Contradiciones aparte, las Estancias de Dzyan han dejado una interesante visión de la Atlántida, nombrada aquí, como el Cuarto Continente. (Annie Bessant, sucesora de H.P.B., da una pista sobre cual habría sido el nombre deAtlántida en aquellos remotos días, que se habría llamado KUSHA). Esta visión, no solo abarca su desarrollo espiritual, sino que incluye sus increíbles adelantos técnicos, un punto en que muchos atlantólogos estarán rotundamente de acuerdo. Los críticos más severos reprocharán y tendrán como inaceptable, la idea de un hombre viviendo en el Período Terciario, y que encima vuela en sus Vimanas por los cielos. Nuevamente el eterno enigma de cual fue primero ¿el huevo o la gallina?. La gallina dirán, pero, ¿cómo saberlo?.

No, no lo sabemos, pero, lo intuímos. Y Blavatsky muy bien lo intuía:

“… Mientras más avanzan la arqueología y filología, más humillante son para nuestro orgullo los descubrimientos que se hacen diariamente; más glorioso es el testimonio que presentan a favor de aquellos que, quizá a causa de la distancia de su remota antigüedad, han sido hasta ahora considerados como ignorantes que se debatían en el lodo más profundo de la superstición…”

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: